Cuando
hablamos de innovación todos pensamos en cambio, todos estamos de acuerdo en
que hay que cambiar las cosas, pero pocos tienen en cuenta que para llevar a
cabo un cambio primero tenemos que cambiar nosotros.
“Yo
quiero cambiar el mundo”, “Quiero cambiar las cosas”, “Deberíamos hacer algo
para cambiar esto”, … estas son algunas de las frases que continuamente
repetimos en nuestro día a día, pero ¿realmente nos movemos?
Creo
que a través de esta asignatura podremos entender con más exactitud que es
innovación educativa, por qué es necesaria y en qué medida y por qué nos
debemos involucrar, cuáles son las trabas que nos encontramos, … Y porque innovación educativa no es sólo introducir nuevas tecnologías en las aulas.
Cada
una y uno de nosotros cuando reflexionemos “certificaremos” aquellas frases y
querremos llevarlas a cabo, pero desafortunadamente en el momento que ocupemos
nuestro puesto en un centro escolar nos veremos limitados, no sólo por la
escasez de recursos, si no por los continuos cambios en educación, ahora esta
ley, mañana otra y pasado quién sabe, por la extensa burocracia administrativa
de cada año, por el desánimo de los docentes y un largo etc…
Quizás
muchos de vosotros/as compañeras de curso, pensaréis ¡qué exagerada! Pero es
como yo a lo largo de estos años vengo observando (tengo dos hijas): la
innovación es limitada, se elabora pero no se lleva a cabo como se debería ¿el
por qué?, es algo que cada día me pregunto.
Seguro que a lo largo de estas semanas después de leer y analizar lograremos vislumbrar porque hay tantos inconvenientes para que realmente se produzcan cambios, cambios reales y cambiaré mi visión.
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